salud publica andalucia

Ley de Salud Pública de Andalucía

El pasado 26 de julio de 2011 fue aprobado por el Consejo de Gobierno de la Junta de Andalucía el anteproyecto de ley de salud pública de Andalucía, posteriormente enviado al Parlamento Andaluz, y publicado en el BOPA nº 736 de 2 de septiembre  de 2011. El 14 de diciembre está prevista su aprobación por la cámara de representación de los andaluces y andaluzas.

FINALIDAD

El anteproyecto de ley de salud pública tiene como finalidad proyectar un nuevo escenario social en el ámbito de la salud, mediante una ley prospectiva, moderna, valiente e innovadora que se adelanta a su tiempo con vocación de perdurar y sitúa a todas las personas en Andalucía y a los andaluces en el mundo como eje central de las actuaciones de salud pública.

En su objeto no solo se incluye la nueva organización de la salud pública en el marco de la Sociedad del Conocimiento, organizar su gobernanza, articular los objetivos, garantías y procedimientos para alcanzar la equidad en salud de todas las personas y poblaciones de Andalucía.  Sino que por primera vez en nuestro Estado, se aborda una profundización en los derechos de  los ciudadanos y ciudadanas respecto a la salud colectiva, y las garantías para su cumplimiento. De la misma manera, es la primera ley que aborda en el Estado, de manera clara, el desarrollo  de la estrategia de  “Salud en Todas las Políticas” (STP), definiendo las actuaciones que cada uno de los sectores pueden aportar en la mejora de la salud de los andaluces y andaluzas.

¿POR QUE UNA NUEVA LEY DE SALUD PUBLICA?

Existen una serie de cambios y situaciones que se están produciendo en la sociedad actual, que justifican o explican porqué necesitamos una ley de salud pública. La última normativa que recoge, o más bien esboza, algunos elementos de desarrollo de salud pública es la Ley de Salud de Andalucía, y desde su promulgación algo más de diez años,  y aunque parezca poco tiempo, nuestra sociedad ha sufrido una profunda evolución en los temas referentes a la salud de las personas.

Actualmente estamos viviendo una profunda evolución social: nos encontramos ante una sociedad más madura y exigente, que reclama servicios sanitarios de calidad, pero también demandan cada vez más seguridad y protección de su salud. Además reclaman entornos que favorezcan y posibiliten el desarrollo de hábitos saludables en nuestros hijos e hijas.

Se está produciendo un cambio cualitativo en nuestra sociedad: estamos avanzamos hacia la sociedad del conocimiento desde la sociedad de la información, lo cual conlleva un análisis y reflexión  crítica para generar el conocimiento. La sociedad que capacite a sus ciudadanos para este salto, será la que desarrolle la ventaja competitiva necesaria para la traslación de ese conocimiento en la mejora de la salud y el bienestar de sus miembros, y por tanto en el desarrollo humano individual y colectivo,

Otro elemento a tener presente es el aplanamiento del poder que se está produciendo a través de múltiples intentos de construcción en red de la sociedad. Por tanto, la gobernanza o “buen gobierno” se debe basar en la trasparencia y la participación real, efectiva y directa en la formulación y desarrollo de las políticas.

Paralelo a todo lo anterior está apareciendo un nuevo paradigma de la salud. Hoy la salud ya no se entiende como la recuperación de la enfermedad física o mental, sino que se está acuñando un nuevo concepto de salud, estamos dando un salto del concepto de salud como bienestar, a la salud como plenitud social e individual.

Otro de los elementos que justifican la necesidad de una LSP es la aparición de una nueva conceptualizacion de protección de salud, que gira entorno, no sólo a la globalización del mercado, y por tanto a la globalización de los riesgos con la desaparición de las fronteras, sino a la necesidad de dar respuestas, por parte de los gobiernos, a nuevos riesgos y peligros,  nuevos riesgos ambientales, a los biocidas,  a las terapias alternativas o los productos milagros, al comercio por Internet, etc..

En cuanto a la promoción de la salud, esta no es entendida sólo como un fin en si misma, sino como un recurso, un activo para desarrollar una vida plena, económicamente productiva y socialmente integradora. Sitúa a la ciudadanía informada y responsable en el centro de las decisiones sobre su salud y su forma de vivir.

Frente a esta situación la respuesta debe ser el empoderamiento de la ciudadanía frente a su salud y la salud colectiva, el desarrollo de un marco de nuevos derechos y deberes de la población en relación con la salud que avance en la profundización del estado del bienestar desde la perspectiva de la equidad, y  el generar las condiciones de vida más favorables a la salud mediante la estrategia de STP, de manera que sentemos las bases de un futuro sostenible y saludable para las generaciones futuras. Además de adaptar las estructuras de salud pública a todos los nuevos retos que están emergiendo.

PASOS PREVIOS

Entre los pasos previos a la tramitación de este anteproyecto de ley cabe destacar:

  1. Informe sobre los nuevos derechos en Salud Pública en el entorno internacional y europeo. Julio 2007 (Informes de juristas de prestigio: Catedrático de Derecho Administrativo, Universidad de La Laguna; Juan Luis Beltrán Aguirre. Presidente de la Asociación de Juristas de la Salud. Juan Pemán Gavín. Catedrático de Derecho Administrativo, Universidad de Lleida.)
  2. Taller sobre nuevos derechos en salud pública con participación de juristas y expertos en salud pública de ámbito nacional,  noviembre 2007.
  3. Revisión y traducción de otras leyes de salud pública: Desde Suecia, Quebec, USA….hasta México o Taiwán.
  4. El nivel local en una futura ley de salud pública. Taller con grupos locales. Julio 2008.
  5. Reuniones explicativas del anteproyecto con sindicatos y CEA, asociaciones de consumidores y usuarios, colegios y  asociaciones profesionales relacionados, asociaciones de ayuda mutua. 2009 y 2010.

ELEMENTOS INNOVADORES Y RELEVANTES DE LA LEY

En el anteproyecto de ley de salud pública de Andalucía cabe resaltar una serie de  elementos claves que lo definen:

A) UNA NUEVA FORMULACIÓN DE LOS DERECHOS DE LA CIUDADANÍA RESPECTO A LA SALUD COLECTIVA

En primer lugar cabe destacar una diferencia fundamental de nuestra ley en relación a textos parecidos en el ámbito estatal o internacional, y es la formulación de derechos de tercera generación, porque dan un salto cualitativo importante: por primera vez se explicitan derechos colectivos. En este sentido, se amplia la regulación de los derechos y deberes más allá de los relacionados con las prestaciones en la asistencia sanitaria, o la información y los desarrollados alrededor de la historia clínica; y se formulan nuevos derechos relacionados con los determinantes de la salud, las condiciones de vida, o la protección de la salud en un mundo globalizado y virtual.

El trabajar en las políticas de salud desde la perspectiva de los derechos, y concretamente en el ámbito de la salud pública, aporta un marco jurídico que asigna obligaciones a los gobiernos en el cumplimiento de derechos vinculados a la salud y bienestar de las personas, se configuran como un instrumento de presión social y de alguna manera es la garantía rendición de cuentas y transparencia de los gobiernos hacia la ciudadanía.

Los andaluces y andaluzas tendrán derecho a la existencia de zonas verdes en sus lugares de convivencia, a que sus edificios o viviendas se construyan con materiales seguros que no comporten un riesgo para su salud, o a que se garantice la existencia de un perímetro de seguridad alrededor de las actividades industriales, de manera que se minimicen los riesgos para los vecinos. Se propone que nuestros pueblos cuenten con una estrategia de movilidad sostenible, que no sólo mejora la salud al posibilitar el ejercicio físico (carril bici), sino al disminuir las emisiones contaminantes, y al facilitar la existencia de espacios para peatones disminuyendo así la accidentabilidad.

En el texto normativo se trasciende el derecho a la información mediante el establecimiento del derecho a conocer en relación a diferentes aspectos de la salud pública.  Por ejemplo se establece el:

  • Derecho a conocer el estado epidemiológico del entorno
  • Derecho a la información sobre salud ambiental
  • Derecho a conocer sobre características y condicionantes relevantes para la alimentación

Entre los nuevos derechos de promoción de la salud cabe destacar:

  • Derecho a conocer los riesgos, enfermedades y secuelas asociados a las diferentes etapas de la vida.
  • Derecho a  disfrutar de un adecuado nivel de salud pública que incluya la promoción de estilos de vida saludable la prevención y la actuación sobre los determinantes de la salud.
  • Derecho al desarrollo de estrategias educativas sobre alimentación, nutrición  y hábitos saludables.
  • Derecho a la veracidad de la publicidad relativa a los alimentos
  • Derecho a que la oferta alimentaria en centros escolares, sanitarios y asistenciales sea equilibrada nutricionalmente.
  • Derecho a la información sobre salud sexual y reproductiva e identidad de género y al acceso a los medios disponibles para garantizarla.
  • Derecho a la información adecuada sobre factores determinantes de la salud mental
  • Derecho a la promoción de estilos de vida que coadyuven a la reducción del riesgo de drogadicciones.
  • Derecho a disponer de planes de promoción de actividad física saludables.
  • Derecho a la promoción de espacios que permitan realizar actividades físicas deportivas o ludidas.
  • Derecho a la promoción de la salud en el lugar de trabajo

En relación con la prevención se establecen los siguientes derechos:

  • A la prevención y atención de problemas de salud pública, incluidas las enfermedades epidémicas, endémicas y  profesionales.
  • A conocer los planes de prevención
  • A ser inmunizados contra enfermedades infectocontagiosas
  • A rechazar acciones preventivas siempre que no pongan en riesgo a terceros

Se establece además  el derechos  a programas específicos de salud publica para las personas con especial vulnerabilidad, incluyendo entre estas: menores, mayores, dependientes, los que sufren enfermedad mental, terminales, enfermos crónicos discapacitados, enfermedades raras, personas con prácticas de riesgo, y mujeres y menores víctimas de violencia.

Se establece también el derecho a la participación en salud pública y derechos frente a las actuaciones de la administración pública.

B) NUEVO ROL DE LA CIUDADANÍA EN RELACION A LA SALUD PÚBLICA

El anteproyecto apuesta por el empoderamiento de la ciudadanía, pues se traslada poder al ciudadano con pleno desarrollo de sus competencias. Pretende un ciudadano más comprometido con su salud y co-responsable en la salud colectiva. Tres son los elementos que determinan el traslado de poder al ciudadano:

  • La capacitación: Se trasmite poder al ciudadano facilitándole capacitación y aprendizaje y la Ley formula que son las administraciones públicas las responsable de ello.
  • La participación: entendida como generadora de un clima de relación positivo de salud e instrumento clave de democratización y gobernanza. Se plantea la participación en toda la cadena de la acción política, en la formulación, gestión y evaluación de las políticas de Salud Pública.

Por tanto si tenemos a un ciudadano capacitado y que participa en la toma de decisión de las políticas de salud, el consiguiente paso es que este ciudadano asuma la responsabilidad de dotarse de habilidades y competencias para preservar, mejorar y restaurar su salud individual y es co-responsable de la salud colectiva.

  • Responsabilidad: La Ley Andaluza de salud Pública es el primer texto que recoge de manera clara las responsabilidades que los ciudadanos y ciudadanas tienen entorno a su salud, incluso se tipifican en el capitulo de sanciones.

C) PLANTEAMIENTO DE UNA SALUD PÚBLICA SOLIDARIA: EQUIDAD Y REDUCCIÓN DE DESIGUALDADES

El anteproyecto de ley supone una apuesta decidida por la equidad. La equidad y la reducción de las desigualdades es un eje que atraviesa todo el texto. En este sentido, se articula en el texto la adopción de medidas para vincular la equidad a las necesidades, impulsar la accesibilidad a los servicios de los colectivos más alejados, facilitar recursos adicionales para atender situaciones de mayor riesgo de exclusión, y posibilitar el acceso a los nuevos avances en salud desde todos los pueblos y barrios de Andalucía.

Además, se establece, por primera vez,  el principio de equidad generacional, en términos de capital de salud que trasmitimos a las próximas generaciones.

D) INNOVACIONES EN LAS INTERVENCIONES PÚBLICAS QUE GARANTIZAN LOS DERECHOS Y DEBERES DE LA CIUDADANÍA

Se plantean intervenciones públicas innovadoras no existentes actualmente, que van a suponer un importante avance. Entre ellas cabe destacar:

Principio de autorregulación: Se posibilita al tejido empresarial aumentar los niveles de protección de salud de sus procedimientos empresariales de manera voluntaria, de esta manera aquellas empresas o establecimientos que se adhieran a estos acuerdos podrán gozar de incentivos vinculados a los sistemas de ayuda económicas o financieras,  además de posicionarse en el mercado competitivamente diferenciándose por la seguridad de sus productos y la apuesta por la protección de la salud del consumidor, valor hoy en alza tras los últimos acontecimientos.

Principio de precaución en las Intervenciones Públicas para el ejercicio de la autoridad. Este es otro elemento destacable, hasta ahora sólo estaba reconocido para el ámbito de la seguridad alimentaria, y en esta Ley se extiende a todo el área de protección de la salud.

La Evaluación del impacto en salud (EIS). Se regula la evaluación de impacto andaluz, sin crear un nuevo procedimiento administrativo, sino aprovechando el procedimiento existente para la evaluación de impacto medioambiental.

E) EL VALOR DE LO PÚBLICO Y LOS ACTIVOS EN SALUD.

En la ley se consagra de alguna manera el valor de lo público, de la salud colectiva como un bien común, y a la administración pública como garante del interés de la salud de la población frente a otros intereses. Este, creo que, es un elemento de prestigio político para cualquier gobierno, la ciudadanía debe sentir que quien vela por su salud, y garantiza su protección frente a agresiones externas, es su gobierno, al que ha elegido y legitimado democráticamente, y esta ley sienta las bases para ello.

Además, y de nuevo como elemento totalmente innovador, la ley reconoce y posibilita el desarrollo de los activos en salud (factores generadores de salud) que nuestra tierra posee, para ello, “la Junta de Andalucía incentivará la reputación de Andalucía como territorio saludable, promoviendo programas y acciones dirigidos a dar a conocer las ventajas socio-económicas, de infraestructuras, ocio y cultura, posición geoestratégica, innovación y alta calidad de vida que ofrece la región con el fin de posicionar a Andalucía como un entorno saludable excelente para la convivencia humana”

F) DESARROLLO DE LOS SERVICIOS DE SALUD PÚBLICA

Se procede a una regulación del desarrollo de los servicios de salud pública para adaptarlos a los retos de los tiempos actuales, que nos permita dar una respuesta proactiva, flexible e innovadora a los retos de salud y las demandas sociales, garantizando la mayor efectividad, con autonomía de gestión que facilite la intersectorialidad. Se aborda:

  • Creación del Instituto Andaluz de  Salud Pública como servicio especifico sin entidad jurídica propia para o gestor
  • Creación del centro de investigación en salud pública
  • Creación del Observatorio de salud pública de Andalucía

Se apuesta por la colaboración profesional en redes, por la cooperación interadministrativa y la planificación en salud pública. Se establece un perfil de profesionales de salud pública y se apuesta por su desarrollo profesional. Se regulan las responsabilidades de los profesionales de salud pública.