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Gestión de alertas alimentarias con especial repercusión sobre la opinión pública

Existen situaciones excepcionales en las que una alerta alimentaria cobra especial trascendencia ante la opinión pública. Los factores que provocan que una alerta trascienda a los ciudadanos son variables en cada caso, pero están asociados, entre otros, a la extensión de la alerta (en personas, territorio y productos), daños objetivos causados (ingresos hospitalarios, fallecimientos), percepción ciudadana del riesgo, percepción de las garantías del producto afectado, percepción de incertidumbre sobre medidas adoptadas y la relevancia mediática que suele ser consecuencia de los factores anteriores. Estos factores deben ser tenidos en cuenta a la hora de gestionar estas alertas alimentarias, contando además con que la repercusión sobre la población es de alta intensidad y, por lo general, de corta duración.

La labor del Servicio de Seguridad Alimentaria en estas situaciones requiere gran intensidad y agilidad en las actuaciones, así como la eficaz coordinación de numerosas intervenciones en las diferentes provincias, incluyendo la toma de decisiones complejas en función de la información disponible.

En estos casos, además de las tareas derivadas de constituir el punto de contacto de la red SCIRI en el ámbito de la Comunidad Autónoma (lo que implica la transmisión de las informaciones relevantes derivadas de las 8 Delegaciones Provinciales hacia la AESAN y viceversa), se asumen asimismo tareas excepcionales de distinta naturaleza (notas de prensa, informar a los ciudadanos, elaboración de prontuario con los datos más relevantes para la opinión pública, etc.)

En el periodo 2008-2011 algunas alertas han tenido especial incidencia sobre la opinión pública, tanto por productos procedentes de fuera de Andalucía, como por otros con origen en nuestra Comunidad Autónoma. Destacaron por su importancia la relativa a productos procedentes de China, como caramelos o leche infantil, en cuya elaboración se utilizó leche adulterada con melamina, que había causado la muerte de niños en China.

Especial mención merecen las alertas generadas a finales de mayo 2011, por el brote Escherichia Coli enterohemorrágica en pepinos procedentes de España, envasados en Alemania, aparecido en el norte de Alemania, que causó numerosos fallecidos por el síndrome urémico hemorrágico. Gracias a la coordinación entre la Consejería de Agricultura y Pesca y la rápida actuación de los Servicios de Control Oficial de ambas Consejerías, se demostró que el origen de la cepa E. Coli enterohemorrágica, causante del brote en Alemania, no procedía de productos cuyo origen era nuestra Comunidad Autónoma.