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Autorizaciones sanitarias

El Servicio de Seguridad Alimentaria y Laboratorios tiene entre sus funciones la tramitación y gestión de las autorizaciones sanitarias de las empresas y establecimientos alimentarios situados en la Comunidad Autónoma Andaluza. También es responsable de que todos los operadores de empresa alimentaria estén inscritos en un Registro.

La reciente publicación del Real Decreto 191/2011 sobre Registro General Sanitario de Empresas Alimentarias y Alimentos se alinea con los reglamentos comunitarios en materia de piensos y alimentos y establece la obligatoriedad de que todos los operadores de empresas alimentarias estén inscritos en un registro. Solo una parte de estas empresas, las afectadas por el Reglamento CE nº 853/2004 necesitan el requisito añadido de disponer de una autorización sanitaria.

Por tanto el censo de empresas y establecimientos alimentarios situados en Andalucía lo constituyen, por un lado, las empresas y establecimientos alimentarios sujetos al Registro General Sanitario de Empresas Alimentarias y Alimentos, adscrito a la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición, órgano de carácter estatal en el que se incluyen los datos obrantes en los registros gestionados por los órganos competentes de las CCAA, en el caso de Andalucía, por el Servicio de Seguridad Alimentaria y Laboratorios y constituido aproximadamente por 18.500 industrias y, por otro, las empresas y establecimientos alimentarios de ámbito local inscritas en un registro autonómico en el que se incluyen los datos obrantes en las bases de datos gestionadas por los Distritos Sanitarios/ Áreas de Gestión Sanitaria y que lo constituyen aproximadamente unos 53.000 establecimientos minoristas y 59.000 establecimientos de restauración.

EMPRESAS ALIMENTARIAS INSCRITAS EN EL Registro General Sanitario de Empresas Alimentarias y Alimentos.

En el período 2008-2011 el número total de empresas inscritas se ha incrementado un 24 % desde las 14.040 empresas inscritas en el año 2007 hasta las 18.500 que existen actualmente. Si bien anualmente el nº de altas en el registro ha descendido paulatinamente desde 1435 en el año 2007 a las 700 empresas inscritas de enero a octubre de 2011.

La carga de trabajo tanto en lo relativo a dictamen técnico como administrativa ha sido muy intensa, puesto que por cada trámite de nueva autorización se realizan aproximadamente 4,8 trámites de modificaciones referidas a convalidaciones, cambios de domicilio industrial, ampliaciones de actividad, etc, tal y como se aprecia en la figura, correspondiente al año 2010.

Esto ha supuesto un total de 7231 trámites el pasado año 2010, lo que ha supuesto una carga de 2500 trámites por administrativo, así como el correspondiente informe de valoración técnico de cada uno de ellos.

A ello hay que añadir los aproximadamente 85 informes anuales sobre recursos de alzada interpuestos por los interesados contra las resoluciones dictadas de forma desfavorable. Muchos de estos informes se sustentan en nuevas actuaciones “in situ” para la comprobación de la subsanación de las irregularidades.

En lo que se refiere a la distribución provincial, el nº de empresas inscritas en los últimos años puede reflejar la situación de la actividad económica provincial. De forma general se observa un descenso con respecto al año anterior, si bien con un leve repunte en las provincias de Córdoba y Granada.

En cuanto a la distribución por sectores (tipo de productos) en el último año destacan por su elevado número, los almacenes polivalente, al que le siguen el sector hortofrutícola, de la pesca y cárnico.

Durante estos años pasados, todos los establecimientos inscritos necesitaban una previa autorización sanitaria de funcionamiento. No es hasta finales de marzo de 2011 cuando la entrada en vigor del Real Decreto 191/2011  supone una leve mejoría en cuanto a la carga de trabajo de las tramitaciones administrativas desde el punto de vista técnico.

El motivo no es otro que la aplicación del principio de simplificación administrativa y la aparición de una nueva figura jurídica, la comunicación previa de inicio de actividad que conlleva la automática inscripción en los registros correspondientes y la desaparición del trámite de las convalidaciones.

No obstante la carga de trabajo desde el punto de vista administrativo generada sigue manteniéndose en los mismos niveles que en años anteriores.

A ello hay que añadir las nuevas directrices marcadas por la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición en cuanto a la nueva clasificación de empresas y establecimientos alimentarios (claves/categorías/actividades) y su adecuación a las listas de establecimientos autorizados en la Unión Europea, lo que ha generado un aumento de expedientes motivados por la adecuación de las actividades de las empresas alimentarias, bajas de industrias alimentarias con actividades que ahora están exentas de estar en el Registro General Sanitario de Empresas Alimentarias y Alimentos y altas de nuevas actividades como la de transporte.